Salud visual

  Para asegurarse de que estamos viendo correctamente el mundo, conviene ir al oftalmólogo
y revisar nuestra Salud Visual, al menos, cada 1-2 años.

Si los problemas de refracción o las patologías visuales, como las cataratas o el glaucoma, no se diagnostican a tiempo y permanecen sin corregir, la visión puede deteriorarse seriamente, llegando a desembocar en ceguera. Las estadísticas que te proponemos a continuación te ayudarán a concienciarte más sobre lo importante que es cuidar tu salud visual:

•Los rayos UV tienen un impacto acumulativo en los ojos. El 40% de la exposición UV tiene lugar cuando no se está a plena luz del sol y el 80% del total de la exposición UV se produce antes de llegar a la edad de 18 años, porque los ojos infantiles son más sensibles a la misma. •Los problemas visuales producen accidentes de tráfico. El 23% de los conductores tienen problemas de visión no corregidos y se estima que el 59% de los accidentes de tráfico pueden estar relacionados con problemas de visión o uso de lentes de sol no adecuados. •La productividad laboral está relacionada con la vista. El 33% de la población activa del mundo padece enfermedades oculares no corregidas, lo que repercute en la economía mundial. Los problemas de visión no corregidos causan unas pérdidas de 269.000 millones de dólares. •Una visión insuficiente afecta al aprendizaje. El 80% de la información que reciben los niños les llega a través de la vista. El 30% de los niños que tienen problemas visuales presentan dolores de cabeza, molestias oculares y ven mermada su capacidad de interactuar y relacionarse con otros. •La mayoría de los casos de discapacidad visual se pueden curar. Se estima que hay unos 19 millones de niños con discapacidad visual, 12 millones de los cuáles padecen errores de refracción que se pueden diagnosticar y corregir fácilmente. El 43% de la discapacidad visual mundial se debe a errores de refracción sin corregir, el 33% se debe a cataratas no operadas y un 2% al glaucoma. •Muchos de los casos de cansancio, fatiga visual y problemas del sueño se deben a la exposición a la luz azul, proveniente de pantallas digitales.

Síndrome de Visión Informática

El denominado síndrome de visión informática es un trastorno que padecen cada vez más personas, debido a la exposición a diversos tipos de pantallas.

A medida que la tecnología se involucra en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana (el trabajo, la comunicación con los demás, y el entretenimiento) pasamos más cantidad de horas al día frente a diferentes dispositivos electrónicos. Estos, exigen que reeduquemos nuestra postura y los hábitos visuales, para no perjudicar nuestra salud general y que protejamos nuestros ojos con los lentes adecuados para cada situación. «El tema afecta tanto a los niños (en su salud visual, psíquica y en su forma de relacionarse) como a los adultos, tras extensos horarios de trabajo en contacto con la computadora, las tablets y smartphones»Recientemente, surgió este concepto de síndrome de visión informática (computer visual síndrome), para describir los síntomas causados por la exposición prolongada a variadas pantallas luminosas y a una distancia reducida: algunos de ellos son: visión borrosa, fatiga e irritación ocular, dolor de cuello, sensibilidad a la luz, sequedad, visión doble, mareos,cefaleas y trastornos de sueño

La luz azul

Muy pocos saben de qué se trata, cómo se produce y qué efectos ocasiona. ¿Qué es la luz azul?

Se denomina luz azul a la radiación lumínica del espectro de los 380-495 nanómetros. Antes era producida por el sol únicamente, pero recientemente nos encontramos sobrexpuestos a esta luz sin saberlo. Esto se debe a que todos los dispositivos digitales, tales como teléfonos celulares, monitores, tablets y televisores emiten este tipo de radiación. En la actualidad, nos encontramos largos períodos de tiempo frente a los dispositivos mencionados anteriormente, con consecuencias directas sobre nuestra visión: ojos rojos, sequedad ocular, dolor de cabeza, cansancio visual y, en casos extremos la exposición frecuente puede afectar las células de la retina y provocar su extinción, y así resultar en una degeneración macular

La luz azul es beneficiosa en su justa medida, nos ayuda a estar despiertos y activos. Pero en exceso puede ocasionarnos inconvenientes. Uno que los científicos cada día destacan más son los trastornos del sueño. Nuestro cerebro utiliza la luz azul para regular los periodos de sueño y vigilia. Esto se daba naturalmente ya que la principal fuente de luz azul es el sol. Pero con el avance de las tecnologías digitales quedamos rodeados de pantallas. El problema radica en que las pantallas led son grandes emisores de luz azul lo que sumado al hecho de que cada vez pasamos más tiempo frente a ellas, están provocando cada día más casos de problemas visuales y trastornos del sueño ya que nuestro cerebro interpreta esa luz como la luz diurna, distorsionando nuestros ciclos del sueño. Dormimos menos o dormimos mal y no sabemos porqué. Una de las causas puede ser la luz azul. Entre las costumbres que tenemos que evitar es utilizar pantallas media hora antes de dormir.

No obstante, existen determinados recaudos para evitar este caso extremo. En principio, la solución radicaría en descansar esporádicamente de los dispositivos, así como concurrir a una óptica para solicitar el tratamiento antirreflejo especial con filtro de luz azul de las gafas, de modo de filtrar la luz azul y mitigar el impacto en nuestro organismo. Con estos cuidados mínimos, podemos evitar daños severos en nuestros ojos.

El mejor tratamiento contra la luz azul es el Crizal Prevencia de Essilor. Consulte por más información: www.essilor.com.ar/opticas/crizal_prevencia